Neptuno
en Aries
inaugura un ciclo donde la pregunta ya no es qué siento, sino quién soy y desde dónde actúo.
No habla de calma ni de paz interior. Habla de identidad.
Se puede idealizar la independencia, la valentía, el empezar de nuevo…
pero al mismo tiempo se pierde claridad sobre la identidad y los límites.
Ahí aparece la confusión, la sobreactuación del yo, los personajes inflados,
las imágenes falsas con las que uno termina identificándose.
Se pierde el “yo soy” y aparece la comparación constante, sin llegar a descubrir quién se es en realidad.
No porque haya más seguridad, sino porque hay más inseguridad de fondo.
Aries empuja a accionar, pero Neptuno puede nublar la percepción.
Ese es el riesgo: creer que libertad es huir, o que coraje es no mirar la propia fragilidad.
No es un tiempo para escapar ni para espiritualizarlo todo.
Es un tiempo para revisar qué parte de tu IDENTIDAD es real y cuál es fantasía,
y qué acciones nacen de una intuición genuina
y cuáles de enojo o frustración tapados en “quedar bien”.
Neptuno en Aries no pide calma, ni quietud
Pide responsabilidad con lo que hacés con tu fuego.
HACETE CARGO DE VOS.. te suena de lo que vengo diciendoles hace años?
Si esta incomodidad te está atravesando, no se camina sol@.. escribime y lo trabajamos junt@s!![]()
Abrazo Lau![]()



